Cuatro chorradas
CUATRO CHORRADAS Hay decenas de detalles, centenares de imágenes impactantes y miles de cosas gravísimas que podríamos escoger para resumir lo sucedido en Ceuta: multitudes invadiendo la ciudad, Pedro Sánchez agradeciendo a Marruecos su "colaboración", comercios con las persianas bajadas, ceutíes llorando de miedo, feriantes indignados por las pérdidas económicas, contenedores destrozados, mobiliario urbano roto, magrebíes cagando en las calles, ausencia del ejército español, toda la Unión Europea echando pestes de Sánchez, peleas a navajazos entre invasores y población ceutí, etcétera, etcétera, etcétera. A mí, sin embargo, que soy rarito, me han impactado cuatro chorradas banales, cuatro anécdotas que, sin embargo, a pesar de su aparente superficialidad, bien pudieran resumir el meollo del asunto. Son cuatro cosas que jamás olvidaré. Son cuatro cosas que jamás perdonaré. Son cuatro cosas que, aunque viviera mil años, permanecerán en mi memoria para siempre. Ya digo: recono...